«La edad del cuerpo no prejuzga la del alma. Así, incluso en la
infancia, el hombre puede recibir la perfección de la edad espiritual de
que habla la Sabiduría (4,8): "La vejez honorable no es la que dan los
muchos días, no se mide por el número de los años"». Santo Tomás de
Aquino (Summa theologiae 3, q. 72, a. 8, ad 2).
Poema del día: "Canto del iniciado", de Patrice Kayo (Camerún, 1942-2021)
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Todas las mujeres de mi padre
maltrataban a mi madre
Pero sus hijos no sabían danzar
Soy yo quien he ocupado el escabel de mi padre
Y mi madre se...
Hace 4 horas