«La edad del cuerpo no prejuzga la del alma. Así, incluso en la
infancia, el hombre puede recibir la perfección de la edad espiritual de
que habla la Sabiduría (4,8): "La vejez honorable no es la que dan los
muchos días, no se mide por el número de los años"». Santo Tomás de
Aquino (Summa theologiae 3, q. 72, a. 8, ad 2).
El loco de Dios en el fin del mundo - Javier Cercas
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Por casualidad o por influencia del título y el contenido, he leído las
casi quinientas páginas de este libro sin dejar de viajar, en cuatro
ciud...
Hace 1 hora
