A continuación transcribo el texto íntegro
de la obra de teatro “Allá van leyes,
donde quieren Reyes”, del valenciano Don Guillén de Castro.
Recordemos que en el Barroco cambia el
concepto de Monarquía legítima con respecto al Renacimiento. En el segundo, la
Monarquía ilegítima es aquella que no corresponde a la sucesión real del
monarca, mientras que en la época de Guillén de Castro, el monarca puede ser
considerado ilegítimo cuando no cumple con la misión a la que se encuentra
encomendado. Así lo avalan numerosos textos del XVII y, por citar algunos
ejemplos, podemos verlos reflejados en las obras de Diego Saavedra Fajardo (“Idea de un príncipe político cristiano,
representada en cien empresas”) o de Calderón de la Barca (“La vida es sueño” ) y Lope de
Vega (“El mejor Alcalde, el Rey” por citar alguna de ellas) .
Nuestro autor, juega con esa ambigüedad del
título frente a algunos autores contrarios a la monarquía, que ya los había, y
que iban contra la naturaleza fundamental de la cohesión nacional y de la
sociedad.
La obra narra las desventuras amorosas de Don
Lorenzo de Acuña provocadas por un Rey que carece de esa razón de estado antes
mencionada. Sin embargo, el arrepentimiento y la necesidad de cumplir cada uno
con su destino y con su rol social, dan un giro necesario en la pieza teatral.
Se dice que está atribuida a Guillén pero
puede ser que tuviese cierta ayuda pues, aunque en la mayoría del texto se observa la mano
innegable de nuestro aventurero escritor (ver otra entrada anterior publicada
en este mismo blog) es cierto que cambia de estilo, e incluso de versificación
a partir del momento en que Don Lorenzo se dirige al Rey para solicitar
clemencia, pues pasa además de octosílabos a endecasílabos. Sin embargo retorna
el estilo de Castro para determinar el clímax de la obra y su resolución.
A continuación puedes leer el texto íntegro
de la obra. También cuelgo el enlace de la Biblioteca Virtual Cervantes donde
puedes leerla en pdf.
ALLA
VAN LEYES, DONDE QUIEREN REYES.
DE DON GUILLEN DE CASTRO.
PERSONAJES:
El Rey.
El Infante.
El Conde Barcelos.
Don Alonso Viejo.
Don Lorenzo de Acuña.
Salmerón Lacayo.
Un Secretario.
Páez Hayo.
Don Álvaro niño.
Un criado.
Un Villano.
Doña Leonor Dama.
Doña María Dama.
Una criada.
JORNADA PRIMERA.
Salen Leonor y Doña María.
Doña María.- ¿Yo poca razón?
Doña Leonor.- Muy poca.
Doña María:- Bien por cierto así será.
Doña Leonor.- Si respondéis necia y loca,
mi chapín os volverá
las palabras a la boca.
Doña María.- Señora doña Leonor
no traiga rayo ese trueno
que yo en materia de honor
y de gusto, malo o bueno,
no tengo hermana mayor.
Sale don Alonso, su padre.
Don Alonso.- ¿Qué es esto hijas?
Doña Leonor.- Da muestra,
señor, mi hermana, atrevida,
de la desventura nuestra.
Don Alonso.- Decid verdad por mi vida.
Doña Leonor.- Por la mía y por la vuestra.
Don Alonso.- Decid pues.
Doña Leonor.- Porque castigo
con quejas sus liviandades,
enojándose conmigo,
me dice mil libertades.
Doña María.- No las hago si las digo.
Doña Leonor.- Pues ¿cómo se llamarán
a las que hace cada hora
con el infante Don Juan
que como amante la adora
y sirve como galán,
siendo su competidor
el de Barcelós?
Doña María ¿Sabéis