Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Umbral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Umbral. Mostrar todas las entradas

Teatro, Miguel Mihura, Tres sombreros de copa y el teatro del absurdo.

Fuentes: Wikipedia, Francisco Umbral, Gustavo Pérez Puig, Periódico El Mundo. Biblioteca Virtual Cervantes. “Historia de la Literatura Absurda”.


Al finalizar el artículo puedes disfrutar de la obra completa en Yotube. Solo tienes que acceder al enlace indicado.

                Tras la resaca fallera y con ciertos enfrentamientos galenos (manías de los médicos que solo desean ver al sano enfermo), estuve revisando la gran farsa de la vida. Navegaba cual Ulises por el mundo del Teatro del Absurdo, entre las sirenas sutiles de Ionesco o Samuel Beckett cuando, de repente, entre bambalinas y atrezos descubrí una rara especie, autóctona y atemporal, un tanto olvidada y menospreciada con cierto rencor aborigen. Los aborígenes peninsulares suelen guardar en sus alforjas una dosis alta de resentimiento y venganza contra el contrario, azul o rojo, que encuentren en su camino.
                En este tipo de teatro, fiel a la vida misma, se resalta la incongruencia entre el pensamiento y los hechos, así como la incoherencia entre las ideologías y los actos. ¡Cuán presto se va el placer cuando

Francisco Umbral y El Quijote.



                Dice un certero proverbio español: “Ni quito ni pongo rey, solo sirvo a mi señor”. Certero proverbio cuyo origen se encuentra en la muerte del Rey Pedro I de Castilla y que revela el problema existencial del español frente al mundo. Muchas interpretaciones se pueden aplicar al caso, mas entre ellas prefiero la consideración que, frente a dialécticas contrapuestas, el hombre español las envía a paseo para cumplir con su obligación. Aprovecho la ocasión para enlazar con los textos evangélicos que recuerdan aquello de que allí donde tengas tu tesoro, tu señor, tu fe, allí tendrás tu corazón.
                Esa es la realidad del individuo que manda al carajo a los que se oponen entre sí para cumplir con su ley, su esperanza, su devoción. Es, desde punto de vista altruista, cumplir la ley sin fijarse en quienes son

Cielo plomizo

 Cielo cubierto y plomizo, calor que el pecho devora, poniente que se incorpora con un húmedo hechizo. La piel, sin hallar permiso, guard...

– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)

La Corona de Uganda

La Corona de Uganda

Seguidores

Mi lista de blogs