Romance:
Composición de número indeterminado de versos octosílabos con rima asonante en
los versos pares dejando sueltos los impares. Pueden intercalarse en la
composición canciones o estribillos.
Características internas:
Los
más antiguos pueden añadir para completar la rima la llamada -e paragógica
(paragoge consiste en agregar un fonema o más, etimológico o no y por lo
general una vocal, al final de un vocablo, como por ejemplo en felice por
"feliz", en huéspede por "huésped") y asimismo no poseen
división estrófica; los más modernos agrupan los versos de cuatro en cuatro y
no suelen recurrir a este artificio.
Repeticiones
de sintagmas en función rítmica (Río verde, río verde).
Uso
algo libre de los tiempos verbales.
Repetición
léxica: es la reiteración de un vocablo, con el cual se destaca aquello en que
se quiere que el lector u oyente haga hincapié.
Repetición
variada: es la utilización de la misma familia de palabras en todo el romance.
Aliteración:
es la reiteración fonética de una letra.
Construcción
paralela: se produce cuando hay repeticiones semánticas, es decir,
reiteraciones de significado, o repeticiones de estructuras gramaticales.
Imágenes
sensoriales: corresponden a cada uno de los cinco sentidos. (Imagen visual,
olfativa, auditiva, táctil y gustativa).
Abundancia
de variantes (los textos varían y se contaminan entre sí, se «modernizan» o
terminan de distinto modo a causa de su transmisión oral) y por el frecuente
corte brusco al final, que en las mejores ocasiones aporta un gran misterio al
poema.
Características externas:
Comienzo
con un personaje en movimiento: Ej.: «hablando estaba el claustro».
Localización
temporal: se realiza mediante una fecha religiosa o significativa para el lugar
originario del romance.
Localización
de la acción: es generalmente a orillas del mar, de un lago, en una torre o un
campo de batalla.
Los
romances poseen una trama narrativa en la que se distinguen un marco, una
situación inicial, una complicación y una resolución.
El
marco está formado por los personajes, el lugar y el momento de la acción.
En la
situación inicial, se plantea un conflicto o problema.
En la
complicación, ocurre el desarrollo del conflicto que se ha presentado.
Por
último, en la resolución el conflicto se soluciona para bien o para mal. Como
característica típica del romance, el final es trunco o abierto y también la
inclusión del diálogo en los romances es un recurso muy utilizado.
No
obstante, en los romances viejos su estructura es variada. Algunos cuentan una
historia desde el principio hasta el final; otros son sólo la escena más
dramática de una historia que consta de varios romances.
Musicalidad:
Las tonadas de los romances son de carácter popular y de corta extensión. Por
lo
