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Pareados. Teoría poética.



Pareado, pareja o dístico.
               

                El pareado es la estrofa compuesta por dos versos que riman entre sí. A partir de este momento los demás factores son variables pues estos versos pueden ser de arte mayor o arte menor, con rima consonante o asonante. Lo más habitual es que sean versos de la misma medida (isosilábicos) aunque también pueden tener diferente número de sílabas (anisosilábicos). Lo esencial es que los dos versos tengan la misma rima.
                Se utilizan en composiciones muy breves como en el Refranero, en máximas filosóficas, inscripciones, en algunas épocas como divisas de los escudos. Por imitación con los pareados alejandrinos

Jugando con pareados

No sé donde estoy
pero sé donde voy.
No conozco el camino, 
mas sé mi destino.
Hombre libre soy

y aunque no lo parezca,
ni a veces apetezca

tras mis sueños voy.

Sueños

Dime en qué sueño me ensueña tu sueño, pues soy sueño fugaz de alma enamorada, que reposa en tu pecho, ansiando la eternidad de tu palabra. MN

Pareados (teoría poética)


El pareado o dístico es una estrofa de dos versos que riman entre sí, pudiendo dicha rima ser consonante o asonante, aunque por lo general suele ser consonante. Estos, a su vez, pueden ser pareados de arte mayor o de arte menor y tener ambos versos la misma medida o no.
Por ser la más sencilla de las estrofas se ha usado en los motes y divisas de los escudos, en el Refranero y, por imitación de los alejandrinos franceses, en el Modernismo con versos de catorce sílabas.
Raramente se ha usado en la poesía lírica, aunque sí en la poesía didáctica, la narrativa o la epigramática. También abunda en los estribillos.
En la lírica castellana, pero especialmente en la galaico-portuguesa, se ha usado una composición basada en pareados con estribillo, llamada cosante.

Ejemplos:

Cielo plomizo

 Cielo cubierto y plomizo, calor que el pecho devora, poniente que se incorpora con un húmedo hechizo. La piel, sin hallar permiso, guard...

– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)

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