No
siempre basta con seguir la estrella: a veces es menester descansar frente al
fuego, sentir que hay algo tan sagrado en la llama de la fogata como en el resplandor
de la Estrella Polar. Y esa misma voz misteriosa, señal de partida para
algunos, voz única que nos dice que no tenemos aquí ciudad perdurable, es
también la única que dentro de los límites de esta tierra puede levantar
ciudades que perduren.
Los límites de la cordura - G.K. Chesterton
(17)
V
UNA NOTA SOBRE LA EMIGRACION
2. La religión de la pequeña propiedad.
Hoy
en día se oyen muchas cosas acerca de las desventajas del decoro, y las dicen
especialmente aquellos que siempre nos hablan de las mujeres de la última
generación, tan desamparadas e impotentes, cosa que pasan luego a probar
refiriéndose a la tiranía tremenda y violenta de la señora Grundy. Casi en la
misma forma insisten en que las mujeres victorianas eran particularmente
tiernas y sumisas. Y es bastante triste que para decirlo tengan que mencionar
el nombre de la reina Victoria. Pero el problema se plantea más especialmente
con relación a lo indecoroso en arte y en literatura, y ahora
