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Los límites de la cordura - G.K. Chesterton (9)




III
ALGUNOS ASPECTOS DE LA TIERRA.

1. La simple verdad.

Todos nosotros, o al menos todos los de mi generación, hemos oído en nuestra juventud una anécdota de George Stephenson, inventor de la locomotora. Se decía que un pobre campesino había presentado la objeción de que sería muy molesto que una vaca se perdiera en las vías del ferrocarril, a lo cual respondió el inventor: «Sería muy molesto para la vaca». Es muy característico de su época y escuela eso de que nunca se le ocurriera a nadie que sería más bien molesto para el campesino dueño de la vaca.
Mucho antes de haber conocido esa anécdota, con todo, es probable que hubiéramos oído otra más emocionante llamada “Jack and the Beanstalk”. Esa historia comienza con estas palabras extrañas: «Había una vez una pobre mujer que tenía una vaca». En la Inglaterra moderna sería extravagante paradoja imaginar que una pobre mujer pudiera tener una vaca; pero en épocas más incultas y supersticiosas las cosas parecen haber sido diferentes. De cualquier modo, es evidente que no habría tenido la vaca por mucho tiempo en el ambiente simpático de Stephenson y su locomotora. El tren siguió adelante, la vaca fue muerta a su debido tiempo, y el estado de ánimo de la vieja se llamó depresión de la agricultura.

Cielo plomizo

 Cielo cubierto y plomizo, calor que el pecho devora, poniente que se incorpora con un húmedo hechizo. La piel, sin hallar permiso, guard...

– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)

La Corona de Uganda

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