“La
juventud ya no quiere aprender nada, la ciencia está en decadencia, el
mundo marcha patas arriba, los ciegos guían a otros ciegos y los
despeñan en los abismos, los pájaros se arrojan antes de haber echado a
volar, el asno toca la lira, los bueyes bailan, María ya no ama la vida
contemplativa y Marta ya no ama la vida activa, Lea es estéril, Raquel
está llena de lascivia, Catón frecuenta los lupanares, Lucrecio se
convierte en mujer. Todo está descarriado. Demos gracias a Dios de que
en aquella época mi maestro supiera infundirme el deseo de aprender y el
sentido de la recta vía, que no se pierde por tortuoso que sea el
sendero.” Umberto Eco.
El día del Señor: domingo 13º del T.O. (A)
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El sacrificio y la cruz son compañeros inseparables del amor a Dios y a
los demás. Acompaño varias reflexiones.
Ser cristiano no es simpatizar con una c...
Hace 3 horas

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