La tormenta arrecia. El viento desgarra las velas. El palo mayor se
quiebra. Las olas, altas como montañas de tristeza salada, amenazan con
romper la quilla. La proa gira sobre sí
misma intentando buscar la salida. No hay pasado ni futuro, solo un
presente para luchar por tu vida. No pierdas el norte grumete que más
allá del horizonte se encuentra la tierra prometida. Miguel Navarro.
El loco de Dios en el fin del mundo - Javier Cercas
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Por casualidad o por influencia del título y el contenido, he leído las
casi quinientas páginas de este libro sin dejar de viajar, en cuatro
ciud...
Hace 1 hora

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