“¡Ser, ser siempre, ser sin término! ¡Sed de ser, sed
de ser más, más! ¡Hambre de Dios! ¡Sed de amor eternizante y eterno! ¡Ser
siempre! ¡Ser Dios!”
(Miguel de Unamuno, Del sentimiento trágico de la vida).
El curado no guardó el silencio pedido. La palabra, recién nacida en su carne limpia, ardía demasiado como para esconderla. Y fue por l...
– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)
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