Y la palabra se hizo carne.

Y la palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.
La palabra se hizo nombre para llamar a cada cual tal como es, sin tapujos ni mentiras, sin veleidades ni hipocresías, al poderoso tirano, al sencillo humilde, a lo bueno bien, a lo malo mal.
La palabra se encarnó en el verbo derramándose sobre nuestros corazones para reaccionar en el mundo; porque el verbo es acción y no quietud, de esta manera nos enseñó el significado de amar, perdonar, luchar, reír, sufrir, en definitiva vivir a pesar de los demás, con los demás y para los demás.
La palabra se hizo adjetivo para calificar cada cosa conforme su rango y características desprendiéndose así la maravilla del universo y su entorno, la gratitud por lo eterno, el desprecio por lo mezquino.
                Que las palabras sean luz y no oscuridad para los necesitados y que llenen tu interior dando frutos en abundancia.

No busques, vive.

No desesperes por desconfianza, muestra tu fe y descubrirás la fe. No exijas amistad, regala amistad y recibirás amistad. No mueras en desamor, revive el amor y tendrás amor. No sueñes con escribir, escribe y serás escritor. No busques otras vidas, vive la vida y hallarás vida. No creas en utopías, encarna ideales y serás ideal. M.N.
Cesar descubrió 

en los ojos del traidor

el cruel brillo de la daga

envenenada con envidia

y temor.



A Jose Luis Victoria y Editorial Hades

Gracias por tu invitación a la editorial. Espero que funcione y me alegra el hecho de que seáis independientes.
Tengo que contarte que desde que finalicé y registré mi novela “La Corona de Uganda”, trama de novela negra con triángulo amoroso, estoy un poco harto de agentes literarios y editoriales.
Remití un estudio, con tres capítulos a 38 agentes de los cuales tan sólo dos se mostraron interesados. Esos dos son de peso en el mundillo del libro y guiados por un loable espíritu de profesionalidad se dignaron a solicitarme la novela íntegra. Los otros, o no contestaron, o lo hicieron con amables palabras de que estaban saturados, buscaban literatura juvenil, romántica, que de momento no podían hacerse cargo de ninguna publicación. Es decir con variopintas respuestas que delataban no haber leído ni una sola página de lo que les remití. Curiosamente no sabían de qué trataba la línea argumental. Por cierto, uno de los últimos fue contestado con un e mail mío en el cual, con palabras amables escondía un “a la m…” Tan torpes fueron que ni se dieron cuenta de lo que les escribí.
En cuanto a las editoriales, mi novela ha sido remitida a estudio de veintidós empresas diferentes. La mayoría seguían la línea de los agentes literarios, con idénticas palabras, algo me hizo sospechar que algunas de esas editoriales estaban fuertemente vinculadas con los agentes, o viceversa.
En esta ocasión, con las editoriales, tuve un mayor grado de aceptación pues aquí ya se trata de una valoración con dinero sobre el tapete. Estudio de mercado, posibilidad de ventas, coste de impresión, corrección tipográfica, etc.  Ninguno ha leído la obra en su totalidad y todos hablan de posibilidades de publicación, coste del producto y demás variantes económicas. Ahora puede publicarse pagando la impresión, distribución y/o maquetación. 
Otra de las respuestas, comunes a agentes y editores, es la sugerencia de talleres literarios. Lo que te cuento: agentes también ofertando talleres. En estos momentos estamos saturados, no obstante puede aprovechar la ocasión para inscribirse en nuestro taller de: “Alicia en el maravilloso mundo de las letras meretrices” (espero entiendas la ironía).
Entre Pascua y Ramos, me dedique a investigar el coste de impresión, descubriendo algo que también sospechaba: es prácticamente lo mismo que ofrecen las editoriales.
Como mi mente es algo calenturienta y se pierde en la medianoche buscando la estela de sueños imposibles, empecé a meditar los siguientes puntos:
La mayor parte de los agentes buscan firmas reconocidas y les importa un comino los autores nóveles. Por cierto, los que me pidieron la novela íntegra, de uno de ellos todavía estoy esperando la contestación (fue en enero de 2011).
En cuanto a las editoriales, insisto, algunas de ellas misteriosamente vinculadas a determinados agentes literarios, entiendo que la mayoría busca mantener el negocio, pero lo hacen por el afán de publicar sin evaluar la importancia, el valor, o la trascendencia de la obra publicada (esto no quiere decir que la mía sea mejor que las demás). Insisto que comprendo que no solo de palabras vive el impresor, pero si, después de estudiar una obra (que como ya he mencionado nadie lee) consideran que vale la pena, ¿por qué no buscan formas alternativas para el coste del producto? ¿Acaso no sería rentable cobrar en función de los derechos de autor reconocidos y vendidos? O por el contrario les importa un rábano tanto el autor y la obra (este criterio suena parecido al de los agentes literarios ¿verdad?) y buscan cobrar por adelantado.
Veo un mal futuro para las letras en nuestro país, salvo honrosas excepciones, en el resto solo importa el pelotazo.
En estos momentos, con una fotocopiadora en casa y un gusanillo de la papelería, puedo montar un cuaderno, que, reconozco, no tiene la calidad de un libro, e intentar venderlo y hacerme publicidad por internet.
Te deseo lo mejor, que la editorial prosperé y si tienes alguna oferta nueva que realizarme estoy abierto a sugerencias, pero a estas alturas quiero hablar en serio. También quiero decirte que en este país hacen falta editoriales independientes y serias. Espero que la tuya lo sea porque la mayor parte de las que funcionan por ahí dejan mucho que desear.
Para finalizar ruego que no tomes mis palabras a mal, estoy algo quemado en estos temas.
Gracias y adelante.
Un abrazo
Miguel Navarro.

sobre la religión

La religión, sea la que sea, anglicana, budista, judaica, católica, es necesaria por encontrarse fuertemente vinculada al carácter existencial de la dimensión humana. La intercomunicación del individuo con la creación le libera de las ataduras materiales hacia la trascendencia de la luz. Esa interiorización renueva las fuerzas para regresar a un entorno en ocasiones demasiado hostil. Mención a parte consiste en determinar cuál es la religión verdadera, aunque como dijo Jesús:”el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. No entraré en el tema, la cuestión es la necesidad de la perspectiva espiritual en una dimensión humana integral.
La enfermedad, el caos, la pobreza, la corrupción maltratan degradando de forma sistemática a la persona bajo infinidad de situaciones, algunas imperceptibles, y solo es posible un enfrentamiento real a los problemas previo su análisis espiritual, después vendrá la respuesta material.
           La reflexión y el recogimiento interior pueden ser nulos sin la percepción de esa otra realidad siempre presente y latente en el ser humano.

Al menos lo intentaré.

Es mi vida
y quiero vivirla.
Es mi sueño
y quiero soñarlo.
Es mi camino
y quiero caminarlo.
No quiero otras vidas,
lejanas, furtivas.
No deseo otros sueños,
extraños, furiosos.
No quiero otros caminos,
duros y pedregosos.
Por lo mío lucharé,
tal vez triunfe,
tal vez fracase.
Poco importa
el resultado,
pero al menos
lo intentaré. Miguel Navarro







Una triste noticia.

Hoy he recibido la triste noticia. Era un SMS, un mensaje plagado de faltas de ortografía, pero eso no le salvaba de la gravedad. Su contenido no alterará los mercados bursátiles, ni modificará la trayectoria política del país, ni siquiera saldrá publicado en los ecos de suciedad, perdón, sociedad. Pasará desapercibido para la inmensa mayoría de los españoles. Por desgracia lo que ha ocurrido no es una novedad y, lamentablemente, no será el último caso. Algunos con final más desdichado.
                Era, mejor dicho, sigue siendo un hombre algo nervioso que puede tener muchos defectos y alguna virtud, pero sobre todo es un hombre honrado, de los que van de frente, de los que no saben de dobleces ni falsedades. Le conozco desde hace muchos años y quizás su defecto era que no estudió, jamás tuvo la mente preparada para esas lides, que desde pequeño solo ha sabido trabajar, deslomarse en un taller de mármoles, sin pararse a leer, ni hablar, ni discutir, ni estudiar. Eso era lo único que deseaba, seguir trabajando hasta que un buen día el jefe le anunció el cierre de la empresa. Ya sabes querido amigo: ese rollo de la crisis, de que no hay trabajo, no se vende, los bancos ya no ceden.
                Este amigo siguió adelante tal vez con esperanzas vacuas, tal vez con ideas trasnochadas que no han sabido adaptarse al fluir de los tiempos o puede que intentando ocultar sus más negros temores. Hubiese podido conseguir algún pequeño privilegio cuando ganaron los que se decían los suyos, pero mi amigo no es así. Siempre cabezota, honesto con él mismo y con los demás, tan solo estaba empeñado en trabajar para sacar adelante su hogar, su mujer.
                Pero el tiempo pasaba y las cosas empeoraban. Su esposa también estaba en el paro. Me llegaron noticias de que le iban a cortar el suministro eléctrico. Tiene un gran corazón, demasiado grande para un mundo tan mezquino y cruel. Se sintió abatido, caído, derrumbado y, lo que es más grave, impotente para salir del pozo en el que se encontraba. Le fallaron los amigos, le abandonaron sus políticos, le vendió el sistema. Es un esclavo inútil que no sirve para nada. La tragedia griega se manifiesta en los pequeños detalles de la vida cotidiana. No la vemos pero aparece en el cuchillo, debajo de una servilleta, en un enchufe, en la vía del tren o en la soga anudada.
                Sus fuerzas le fallaron, la razón le abandonó, la tragedia se materializó. Dicen que es una depresión, una enfermedad nada más. Un par de pastillas y todo pasará. Era una soga improvisada, un collar que lucir. Saltó al vacío en el comedor de su casa. No contó con la presencia de su mujer. Gritos, alarma. Ahora se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico, bajo la constante vigilancia de su esposa.
                Poco puedo hacer por ayudarte dada mi posición irrelevante y mi situación económica. Tan solo quiero lanzar dardos al cielo. Reconozco que al principio quería gritar, condenar a los autores materiales o intelectuales de tu situación. Pero eso ya ha pasado. De nada sirve a los humanos caer bajo su condición estúpida y nefasta. Pido a Dios por tu pronta recuperación, convencido que jamás llegarás a leer estas líneas, pero también convencido que la sangre de los justos clama al Creador y que para Él sus desgarrados gemidos no pasan desapercibidos. Dios mío, que buen vasallo si hubiera buen señor.
                Lo triste del caso radica en que esta situación va generalizándose. Esta vez le ha tocado a un amigo, a una persona directa en el alma. Mañana puede ser cualquier otro. Sin embargo doy gracias porque ha fallado, porque sigue vivo, porque permanece entre nosotros. A los demás puede que no les importe un número más en el censo electoral, para mí es un hombre tan digno como el rey, tan importante como la economía, tan elevado como su alma.
                De momento solo quiero su pronta recuperación. ¡Ánimo! Hay que salir adelante. Al final del camino aparecerá una estrella que abrirá nuevas sendas. Ya verás viejo amigo como todo esto se convierte en una pesadilla que pronto se olvidará. Ahora te pido que permanezcas despierto, con la mirada clara y la frente serena. Que no puedan contigo, todavía tenemos muchas batallas por pelear.

A ti viejo amigo,
dedico estos versos.
Escucha lo que te digo
Ni son buenos,
ni son viejos.
Solo quiero
que estés entre nosotros,
con la frente despejada,
con el corazón abierto,
vigilante y tenso,
fiel y honesto.
Un lucero sigue esperando
que alcances los sueños
perdidos, rechazados,
pero jamás olvidados,
de un mañana mejor
sin amos ni dueños,
con patria y honor,
fe y esperanza,
respeto y temor
a un Dios verdadero
libre de intereses
y banqueros.

A los que ganaron y a los que perdieron

A los que ganaron
mis felicitaciones,
a los que lloraron
mis condolencias.
A unos y otros
solo les digo
que en paz me dejen,
que no pido
que me salven,
ni sus medias verdades,
ni sus palabras mordaces.
Solo busco estrellas,
que en mi corazón
vayan creciendo,
con fuerza y pasión,
con cosas bellas
que devuelvan la ilusión.


Mi reino no es de este mundo.

Mi reino no es de este mundo, del mundo de la política corrupta, del integrismo religioso, de los grupos sociales excluyentes, de las tiranías económicas. Fueron claras las palabras y oscuras las traducciones que se hicieron, no solo en lenguas sino también en corazones. No voy a convencerte y me importa un rábano cuál sea tu credo o tendencia.
En la vida solo hay dos clases de hombres: los que miran de frente o los que de soslayo mienten. Los que miran de frente son sinceros, íntegros. Defenderán sus ideales pero no por ello harán leña del árbol caído, pues sus corazones son magnánimos y generosos. Convencen y no imponen.
Esos hombres no pertenecen a una casta determinada, pueden habitar en partidos de derecha o de izquierda, ser ateos o creyentes, transitar por el mundo de las finanzas o deslomarse en la mina más profunda. Entre ellos se reconocen y respetan, pues aunque viven entre personas que pueden no ser de su agrado, identifican, en la lejanía, la valía de su oponente.  Prestan y no exigen intereses, se enfrentan pero no odian, conquistan pero no odian, aman pero no dominan, unen y no desunen. Su verdadera riqueza se halla en las estrellas siendo el trabajo honesto su moneda de cambio. El esfuerzo conquista al verdadero trabajador.  
En cambio los otros son los que viven aupándose en los primeros puestos, quemando infieles como los puritanos protestantes en Salem, la Inquisición en la Europa Barroca, la Yihad Islámica en la actualidad o el sionismo judaizante en la Palestina sometida. Defienden su religión “verdadera” oprimiendo la espiritualidad del ser humano.
Por avaricia, engaño y dolo pagan sueldos miserables a gentes que necesitan para amontonar sus tesoros materiales.  Aprovechan sus trabajos y se cuelgan las medallas de las conquistas que otros alcanzaron.  Se enclaustran en grupos sociales excluyentes cuyo acceso está vedado a los que ganan el pan con el sudor de su frente. Frentes sufrientes en un mundo agonizante.
No, mi reino no es de este mundo de vencedores y vencidos, de miserables sin escrúpulos metidos en economías que justifican la esclavitud. Puedes elegir el bando que más te guste, nadie está exento de mezclar ambos caracteres, pero bien es cierto que uno de ellos marcará tu corazón. Elige de qué lado estás, a mí me reconocerás entre los desamparados, los que sufren, los trabajadores.
No sé de qué bando estoy mas sé dónde no estoy. Recuerdo aquello de que tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme. Amigo, búscame entre ellos y quizás nos encontremos en el camino.


Cielo plomizo

 Cielo cubierto y plomizo, calor que el pecho devora, poniente que se incorpora con un húmedo hechizo. La piel, sin hallar permiso, guard...

– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)

La Corona de Uganda

La Corona de Uganda

Seguidores

Mi lista de blogs