Juegos de Haiku.

Cae la tarde
sale la procesión,
y la antorcha arde.
(Miguel Navarro, “Cae la tarde”)

Amaneciendo
un hombre está muriendo,
un gallo canta.
(Miguel Navarro, “Amaneciendo”)


Invierno, llueve
arrastra barro y lodo,
un río vuelve.
(Miguel Navarro, “Llueve”)

Fuente principal: Wikipedia.

Haiku: Es un tipo de poesía japonesa que consiste en un poema breve, formado por tres versos de diecisiete sílabas distribuidas en cinco, siete y cinco.
La poética del haiku generalmente se basa en el asombro que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.
Su esencia se encuentra en "cortar" (kiru) mediante la yuxtaposición de dos ideas o imágenes separadas por un kireji que es el término "cortante" o separador.
En realidad es una forma poética surgida del denominado “hokku”, primera parte o estrofa introductoria de un poema más largo, el tanka, que se improvisaba entre varios poetas.
Tradicionalmente, un Haiku debe contener también una referencia directa o indirecta a la estación del año, frecuentemente mediante el uso de un kigo o palabra que evoca las estaciones. Los saijiki son listas extensas de palabras "kigo" en japonés, que el poeta puede utilizar.
Lo que caracteriza al haiku y lo distancia de otras formas poéticas es su contenido, pues trata de describir de forma muy breve una escena, vista o imaginada. Aspira a captar el momento, el aquí y ahora, de una forma tan radical que los límites entre el observador y lo observado, el sujeto y el objeto se disuelvan, para procurar, en sus mejores manifestaciones, una experiencia mística de no dualidad, de totalidad.
         Para Matsuo Bashō, 1644–1694, considerado como el padre del haiku, “Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar, en este momento”.

Un viejo estanque;
se zambulle una rana,
ruido de agua.
-Bashō-

Sopla el poniente,
y al oriente se apilan
las hojas secas.
-Buson-

Huérfano soy.
Parezco una luciérnaga
que no da luz.
-Issa-

Acá y allá
arrastrada del viento,
la mariposa.
-Shiki-

         El Haiku parte de tres puntos de observación donde no existe punto de referencia y donde se expresa la relación del poeta con la realidad dotándola de un sentido eterno.
         No transmite conceptos ni deducciones, empleando sólo el sustantivo que huye de abstracciones.
         Predominan los sintagmas nominales y los verbos, cuando aparecen, suelen estar desposeídos de flexiones temporales y personales.
         Insinúa comparaciones que las deja a la capacidad interpretativa del lector sin consumarlas. También rehúye de la metáfora que cristaliza las comparaciones y siendo por tanto un producto intelectual.
         Emplea los juegos de palabras (que reflejan la naturaleza paradójica de las cosas), las onomatopeyas, las aliteraciones, las sinestesias, que se adaptan a la impresión de la experiencia.
         Manifiesta un alejamiento de la fantasía, entendiendo ésta por la actividad mental que produce imágenes que tienen su origen en previas representaciones y que genera una dinámica anticipatoria de las sensaciones.
         Sigue “la naturalidad que procede del corazón”, según Bashō, lo cual podría identificarse más con un movimiento emocional.
         Si bien el haiku puede partir de una emoción, no se recrea en ella, sale hacia fuera, de modo que esta emoción compartida ya no es simple sentimiento, sino fogonazo de totalidad: entendimiento, compasión, vislumbre, que iluminan el universo y se funden en él.
         Aspira a abarcar la totalidad del momento, con lo cual queda excluido cualquier intento de reflexión, de intelectualismo, de recreación. Su brevedad es una exigencia de su esencia y viceversa. A causa de su corta extensión formal, la inspiración coincide con la creación.
         En el haiku habita una contradicción entre el elemento temporal y su fuga hacia la eternidad. No sería posible que la coexistencia de tal tensión fuera más allá del momento concreto de la iluminación y su expresión. Cuando uno se adentra en el momento presente hasta tal punto, el momento se eterniza. La imagen así sentida pasa a ser símbolo universal. Se puede también definir el efecto del haiku como un efecto de "presencialización", pues transmite la presencia de algo de la realidad que el lector puede evidenciar.
Los elementos básicos del haiku son: la presencia del kigo o palabra de estación; el tei-kei o forma fija (tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente); el uso del kireji o palabra de corte; el uso de la conexión Zen (conocido también como el “momento haiku”); el uso de temas del haiku; el sentido del humor; el empleo de otros valores de la estética japonesa como el ritmo, la musicalidad, la alusión, la plasticidad; el empleo de lo mejor de cada lengua manteniendo el espíritu haiku, es decir, la búsqueda de la simplicidad, la concreción, la imagen pura desprovista de comentario; el mantener como punto de referencia la cultura japonesa; y el evitar el abuso de ciertas técnicas como la yuxtaposición, el empleo del presente, etc.
De estos elementos, los tres primeros —el uso del kigo o palabra de estación, el tei-kei o forma fija (5-7-5) y el uso del kireji o palabra de corte— son los menos usados en español según lo señala Araceli Tinajero en su estudio sobre la obra del reconocido pionero del haiku en español, el poeta mexicano José Juan Tablada.
En España, se interesaron por el haiku, entre otros, Federico García Lorca, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Luis Cernuda. Posteriormente han cultivado el haikai o haiku los poetas Llorenç Vidal, Eulogio Díaz del Corral o Felipe Benítez Reyes. De entre las publicaciones recientes, la crítica ha destacado los poemarios dedicados al haiku de Juan Antonio González Fuente, José M. Prieto y Susana Benet.

No necesito
salir, la primavera
entra en mi casa.
(Susana Benet, Reflejos IV)

¡De amarillo calabaza,
en el azul, cómo sube
la luna sobre la plaza!
(Antonio Machado)

Está el árbol en flor.
Y la noche le quita, cada día,
la mitad de las flores.
(Juan Ramón Jiménez)

La mano de la brisa
acariciando la cara del espacio.
Una y otra vez.
(Federico García Lorca)

Un lucero sin párpados
en el agua dormida
del estanque.

(Federico García Lorca)


El clérigo y la flor (romance)

Romance: Composición de número indeterminado de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares dejando sueltos los impares. Pueden intercalarse en la composición canciones o estribillos. Para más información busca la entrada de fecha 3 de marzo.


El clérigo y la flor.


Erase una vez un clérigo
cuya alma había bebido
de cuantos vicios seglares
en el mundo había oído.

Conocía lupanares
y bebía buenos vinos
sin dejar de visitar
los lugares prohibidos.

Mas si como loco obraba
regresaba arrepentido
al pie de Santa María
con el corazón herido.

Conocía su pecado
temiendo haber ofendido
a la Virgen del Camino,
Madre del Bien más querido.

En sus manos una flor
dejaba con gran cariño,
para honrar con su color
sus pies dulces y benditos.

No andaba mal el bellaco
y aunque no era comedido,
a María se ofrecía
en todo oficio divino.

No sé la causa que fue,
ni la razón, ni el motivo,
tal vez fueron enemigos,
o quizás desconocidos.

El caso es que en noche oscura
acabó su fugaz sino
a la orilla de un camino
que conduce hasta un molino.

Unos hombres de la villa
lo enterraron junto al río
antes que llegase el día
a la vera del camino.

Fuera de lugar sagrado,
y puede que merecido,
quedó el cuerpo del finado
abandonado y tendido.

Dolió a la Virgen Gloriosa
que los restos de su amigo 
no tuvieran digna fosa
ni descanso en suelo digno.

Que si bien pecador era
siempre tornaba contrito
al regazo de María
confesado y redimido.

Al cabo de treinta días
del vil crimen cometido
al superior del convento
se le apareció y le dijo:

“Tienes buen entendimiento
por eso te ruego y pido
que despiertes al momento
y atiendas bien lo que digo.

Treinta días han pasado
y su cuerpo está tendido
bajo suelo no sagrado,
a la vera del camino.

En sus últimos momentos
a mis pies cayó rendido
y lanzando gran lamento
me lo pidió ya caído.

Yo te mando que lo digas
y busques al pobre clérigo
que pese a ser pecador
siempre volvió arrepentido.

Quiero que seas notario
de lo que te mando y pido
y salgas por los caminos
para buscar a mi amigo.”

El monje sobresaltado,
que aún estaba adormecido
le preguntó acobardado:
“De quién lo dice, ¿qué digo?”

La Virgen le respondió:
“Santa María soy y he sido
la Madre de Jesucristo,
tu Señor y dulce amigo.

Al que está sin cementerio,
acude presto en su auxilio
y lo llevas al sagrario
y que repose conmigo.

Cualquier alma se condena
por pecados cometidos
que piensa que no son tales
y no se haya arrepentido.

Merece su alma reposo
que no importa lo vivido
sino cómo lo has vivido
en el tiempo concedido.”

El monje buscó al difunto
por veredas y caminos,
y con riguroso luto
rezando iba por su amigo.

Encontraron el sepulcro
donde la Virgen lo dijo,
cerca de un viejo molino,
a la vera del camino.

Cuando lo desenterraron
un milagro ha sucedido
o los monjes lo creyeron
al descubrir lo ocurrido.

Su cuerpo incorrupto estaba
y parecía dormido
como aquel que descansara
a la orilla del camino.

Desde su boca una flor
hermosa había salido
llenando de grato olor
toda la vera del río.

Obra de Santa María
eso debía haber sido
pues noche se torna día
cuando ella ha intercedido.

Hasta la iglesia llevaron
el cuerpo del fallecido
y una salve le rezaron
por la Virgen y su amigo.

Que todo hombre obre conforme
el respeto merecido
que a María se le debe
por todo lo inmerecido

que ella siempre nos regala,
su amor, perdón y cariño
que nos guía a Jesucristo,
nuestro Señor dulce amigo.

El clérigo y la flor, poema de Miguel Navarro, inspirado en la obra homónima de Gonzalo de Berceo.

Celos del piano, soneto

Celos, tengo yo celos de ese piano
que a tu lado susurra cada día
derramando su triste melodía
en las suaves caricias de tu mano.

Celos sigo teniendo de ese piano,
de sus compases y melancolía,
vil sonido que mi amor desafía
alejando tu mundo tan lejano.

Ese dulce sonido es mi enemigo
cuando de ti se apodera soñando
con lejanos  lugares recordando.

Yo te persigo, te odio y te maldigo
pues como vil ladrón me está robando
lo que el corazón está deseando.
Celos del piano. Miguel Navarro



Tiíta Rufa y Verbum Dei por una buena causa.

Recomiendo máxima asistencia y momentos divertidos por una buena causa.

Lectura dramatizada de la comedia “Tiíta Rufa” de Tono, en el salón de las Religiosas de María Inmaculada c/ Trinquete Caballeros, 10 de Valencia

            La recaudación se destinará íntegra al mantenimiento y reforma del local Verbum Dei en Plaza Cisneros.
            Tickets para asistir Verbum Dei Valencia, Pza Cisneros, tf: 96 391 68 14


           

 Tono (fuente wikipedia)

Antonio Lara de Gavilán, también conocido por Antonio de Lara, o sobre todo como Tono (Jaén, 22 de septiembre de 1896 – Madrid, 4 de enero de 1978), fue un relevante humorista, dibujante y escritor español perteneciente a la Generación del 27 o más exactamente a la llamada Otra generación del 27.

Romance, romancillo, romance heroico, romance endecha, romance de pie quebrado


        Romance: Composición de número indeterminado de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares dejando sueltos los impares. Pueden intercalarse en la composición canciones o estribillos.

Características internas:

Los más antiguos pueden añadir para completar la rima la llamada -e paragógica (paragoge consiste en agregar un fonema o más, etimológico o no y por lo general una vocal, al final de un vocablo, como por ejemplo en felice por "feliz", en huéspede por "huésped") y asimismo no poseen división estrófica; los más modernos agrupan los versos de cuatro en cuatro y no suelen recurrir a este artificio.

Repeticiones de sintagmas en función rítmica (Río verde, río verde).
Uso algo libre de los tiempos verbales.
Repetición léxica: es la reiteración de un vocablo, con el cual se destaca aquello en que se quiere que el lector u oyente haga hincapié.
Repetición variada: es la utilización de la misma familia de palabras en todo el romance.
Aliteración: es la reiteración fonética de una letra.
Construcción paralela: se produce cuando hay repeticiones semánticas, es decir, reiteraciones de significado, o repeticiones de estructuras gramaticales.
Imágenes sensoriales: corresponden a cada uno de los cinco sentidos. (Imagen visual, olfativa, auditiva, táctil y gustativa).
Abundancia de variantes (los textos varían y se contaminan entre sí, se «modernizan» o terminan de distinto modo a causa de su transmisión oral) y por el frecuente corte brusco al final, que en las mejores ocasiones aporta un gran misterio al poema.

Características externas:
Comienzo con un personaje en movimiento: Ej.: «hablando estaba el claustro».
Localización temporal: se realiza mediante una fecha religiosa o significativa para el lugar originario del romance.
Localización de la acción: es generalmente a orillas del mar, de un lago, en una torre o un campo de batalla.
Los romances poseen una trama narrativa en la que se distinguen un marco, una situación inicial, una complicación y una resolución.
El marco está formado por los personajes, el lugar y el momento de la acción.
En la situación inicial, se plantea un conflicto o problema.
En la complicación, ocurre el desarrollo del conflicto que se ha presentado.
Por último, en la resolución el conflicto se soluciona para bien o para mal. Como característica típica del romance, el final es trunco o abierto y también la inclusión del diálogo en los romances es un recurso muy utilizado.
            No obstante, en los romances viejos su estructura es variada. Algunos cuentan una historia desde el principio hasta el final; otros son sólo la escena más dramática de una historia que consta de varios romances.

Musicalidad: Las tonadas de los romances son de carácter popular y de corta extensión. Por lo

Transfusiones escénicas: usos domésticos de la palabra aquí y ahora // El camino para llegar aquí.

Ciclo Transfusiones escénicas
Transfusiones escénicas: usos domésticos de la palabra aquí y ahora
Fuente y texto: BNE
Más información en:
          
  La Biblioteca Nacional de España (BNE) organiza un ciclo  de conferencias  sobre las artes escénicas. El ciclo “Transfusiones escénicas: usos domésticos de la palabra aquí y ahora” inicia su andadura el miércoles día 4 de febrero, a las 19,0 y será posible su visión mediante el enlace correspondiente. Si las malas artes de la informática no me la juegan, abajo queda el enlace donde podrás visualizarlo y, si ello no fuese posible, puedes visualizarlo en la página de la BNE cuyo enlace es:
Desde dónde decir la palabra, y a quiénes. La palabra pública. Desde dónde custodiarla. La palabra colectiva. Si el teatro lo funda el gesto público de hablar y callar en público, de conformar un espacio común por medio del cuerpo, ya esté presente o ausente, de tomar postura ante los dictados, pongamos, del mercado y de los medios de comunicación, tan dados a adueñarse del significado de las palabras, se desprende entonces que su cometido sigue siendo aún hoy, y siglos después, un acto de resistencia y, por tanto, de combate. Un instrumento para poner a prueba, una y otra vez, el lenguaje de nuestra época.
La Biblioteca Nacional de España invita a cuatro creadores escénicos a que nos revelen su forma de habitar estos tiempos de cambio a través de la práctica de la palabra. Cuatro imaginarios: Pilar Campos, Pablo Gisbert, La Tristura y Emilio Tomé en un ciclo coordinado por el editor Carlos Rod; que, al margen de los grandes nombres y de lo mediático, han sabido labrarse una voz propia, si bien atravesada por muchas otras y, cómo no, por un mismo contexto socioeconómico y cultural, ese ruido de fondo que se oye aquí y ahora.
            La primera conferencia será: “El camino para llegar aquí”
El camino para llegar aquí (o cómo sobrevivir con un kit de supervivencia para idiotas)
 “Hay una supervivencia que nos amenaza cada instante... y luego está la otra, la supervivencia que refuerza, la que nos hace cada día llegar hasta aquí sin saber exactamente cómo.
¿Quién soy yo?, dirán ustedes.
Nadie. Absolutamente nadie o quizá alguien que, como ustedes, experimenta la supervivencia en carne propia. Nada más”

Pilar Campos Gallego es detective privado, criminóloga, además de licenciada en Dramaturgia por la RESAD y en Comunicación Audiovisual. Su formación, como ella misma dice, le ha valido para sobrevivir trabajando como detective privado, guionista de televisión, profesora, animadora cultural, vendedora de toda clase de artilugios útiles e inútiles… y en alguna ocasión también para subsistir como autora de teatro. Como dramaturga ha publicado numerosas obras estrenadas tanto en nuestro país como en el extranjero, entre ellas podemos citar: La herida en el costado (Premio Marqués de Bradomín); Medidas variables, con dibujos inéditos realizados ex profeso por el pintor Juan Genovés; Cómo llegó la morsa a Madrid o Autorretrato doble, de gira por todo el país y subvencionada por la Red de Teatros Alternativos y el INAEM. Fue seleccionada por VIII Festival de Dramaturgia Europea Contemporánea y el festival internacional Zicosur en Antofagasta, ambos en Chile.
Gichi-Gichi Do (antes conocidos como OsLú) es un equipo de trabajo formado por Luciana Pereyra Agoff (Niña Jonás) y Óscar G. Villegas (Sr. Curí). El objetivo de este equipo es el diseño y la creación de proyectos escénicos que se desarrollan bajo diferentes formatos: instalaciones escénicas, conciertos y performances. Entre sus más recientes trabajos podemos mencionar: Los bebedores de ginebra, Me basta el ruido. Préjano; Nana, Concierto para durmientes y Péndula (eppur si muove).

En los últimos años Gichi-Gichi Do ha tenido una importante presencia tanto en festivales (Escena Contemporánea en Madrid, Escena Abierta en Burgos, ALT en Vigo, Alterarte en Murcia) como en distintos espacios alternativos (Teatro Pradillo en Madrid, Teatro de los Manantiales en Valencia, La Fundición en Bilbao), o de gran difusión (Casa Encendida en Madrid, La Noche de los Teatros y FNAC-Madrid)

Miércoles 4 de febrero, a las 19:00 h.
Salón de actos de la BNE. Entrada libre. Aforo limitado.

Para los que estamos fuera de Madrid, podemos ver la retransmisión en directo desde:


El pobre caritativo.

       Silva: Poema formado por un número indeterminado de versos endecasílabos y heptasílabos, de rima consonante, de libre disposición, pudiendo quedar sueltos algunos versos.
San Diego de Alcalá dando de comer a los pobres Autor: Murillo

El pobre caritativo.

Pobre, sólo era un pobre,
hombre pobre que muy poco tenía
y el pan que se ganaba
lo daba a quienes sin plata ni cobre
solo sobrevivían
pidiendo por caridad cada día
y en su interior sufrían
sin la dignidad de hombres
que al ser seres humanos,
hijos de un mismo Dios somos hermanos.

Su amor la Virgen era,
su dulzura, su graciosa belleza,
su confianza sencilla,
llenaban su ser de fe verdadera
por quien al mundo diera
tan grata majestad y realeza
que siempre prefiriera
al que más necesitado estuviera
en pobreza y riqueza,
en penas, debilidad o flaqueza.

Mas cuando le llegaba
el amargo día de la partida
a la Virgen pedía
por todos los pobres que atrás dejaba,
por los necesitados,
por los que sufrían en esta vida,
ahora abandonados,
que tanto los amaba
que por ellos vivía,
por ellos y por la Virgen María.

A su lecho de muerte
vinieron de lugares diferentes
multitud de mendigos
que consideraban una gran suerte
haberle conocido
con esa luz que ilumina a la gente
cuando estamos vencidos
y ya no somos fuertes.
Él les daba esperanza,
fe, confianza  y a María alabanza.

Cuando el final llegaba
se le apareció la Virgen María,
muy bien acompañada,
pues un cortejo de ángeles llevaba
en esa hora preciosa
en la que el cielo ya le agradecía
su vida generosa
que a pobres entregaba
partiendo su comida
y vida al calor de un Avemaría.

Y la Madre Gloriosa,
oyéndola todos los del lugar,
con voz tierna y hermosa,
de esta manera le quiso halagar,
a quien todos amaban
y su vida dio a todos sin dudar,
mientras se alimentaban
de esa maravillosa
templanza y alegría
que sembraba por la Virgen María.

“Tú mucho codiciabas
alcanzar el cielo en mi compañía
y supiste ganarla
cuando las limosnas que repartías
por mí las ofrecías
y para ti no había noche y día,
que por ellos pedías
y siempre te acordabas
que el amor ama amando
a los que más lo están necesitando.

Acaba tu jornada
y he venido por llevarte conmigo
a la santa morada
donde espera mi Hijo, tu buen amigo,
donde no existe el frío,
donde el amor germina como el trigo
al calor de un buen vino,
alimento divino,
querido y prometido
para aquellos que bien lo han merecido.”

Cuando hubo la Gloriosa
Madre de Dios el sermón acabado,
separó cuerpo de alma
de aquel pobre tan bienaventurado,
y su voz melodiosa
rogó a los santos llevar al finado
a las puertas del cielo
para que sea honrado
y por siempre alabado
el Dios Padre de todo lo creado.

Los hombres que allí había
oyeron su dulce voz comprendiendo
que de la Virgen era
y no habiendo acabado todavía
vino un rayo del cielo
que tocó sus corazones ardiendo,
abandonando el suelo
el hombre que moría
y al cielo renacía
para gozar de tan gran compañía.

En un convento honrado
para dar más gloria a Santa María
fue enterrado el finado
y se cuenta que en su patio sagrado
un gran árbol creció
dando sombra y cobijo
a pobres y mendigos
que al amparo del Hijo
rezaban al amigo
que tan bien quería a Santa María.

Caridad no es riqueza
y quien da lo que sobra no da amor.
Caridad es calor,
apartando el dolor de la pobreza
del triste desamor
de un mundo que de Dios se ha olvidado
y ya no da la mano
al que camina más necesitado,
que al ser seres humanos,
hijos de un mismo Dios somos hermanos.

El pobre caritativo, poema de Miguel Navarro inspirado en el poema homónimo de Gonzalo de Berceo.





Critica a mi novela “Cojuelo corre”

            A continuación transcribo (copio y pego) crítica literaria realizada por un lector, sobre mi novela “Cojuelo corre”. Agradezco sus palabras y comparto mi dicha con todos vosotros. Dice en su comentario que no parece descabellado pensar en segundas partes y sirva como adelanto que esas segundas partes ya están empezando a cabalgar.

            Como es costumbre, abajo dejo el enlace para que se pueda leer el texto íntegro. Sin más preámbulos aquí está el comentario:

“Cojuelo, corre es una novela que se sale de lo habitual. Miguel Navarro tiene la habilidad para mezclar la poderosa y ágil prosa de los maestros del Siglo de Oro, de los cuales obviamente se ha empapado, con la crítica a la España actual -y, ya de paso, a las debilidades del ser humano- en una suerte de "road-novel" patria con el marco de fondo de un accidentado viaje desde la capital del Reino hasta Valencia. Este experimento, en cierta forma arriesgado, le sale bien y el resultado destila frescura, agilidad y dosis justas -y abundantes- de crítica y mala leche.
La novela se lee de un tirón y los personajes del travieso Diablo Cojuelo -tomado prestado de la tradición castellana- y de su compañero de andanzas Cris se ganan la simpatía del lector por comparación con el resto de canallas varios que pueblan la obra. No parece descabellado pensar en segundas partes de las andanzas de esta pareja de pícaros.”

            Gracias por tus palabras.

Enlace para ver el texto original:







"El amor", Alonso o Alfonso de Cartagena 1384–1456

La fuerza del fuego que alumbra que ciega
mi cuerpo, mi alma, mi muerte, mi vida,
do entra, do hiere, do toca, do llega,
mata y no muere su llama encendida.
Pues ¿qué haré triste, que todo me ofende?
Lo bueno y lo malo me causan congoja,
quemándome el fuego que mata, que enciende,
su fuerza que fuerza, que ata, que prende,
que prende, que suelta, que tira, que afloja.

A dó iré triste, que alegre me halle,
pues tantos peligros me tienen en medio,
que llore, que ría, que grite, que calle,
ni tengo, ni quiero, ni espero remedio.
No quiero que quiere, ni quiero querer,
pues tanto me quiere tan rabiosa plaga,
ni ser yo vencido, ni quiero vencer,
ni quiero pesar, ni quiero placer,
ni sé que me diga, ni sé que me haga.

¿Pues, qué haré triste con tanta fatiga?
¿A quién me mandáis que mis males queje?
¿Y qué me mandáis que siga que diga,
que sienta, que haga, que tome, que deje? 
Dadme remedio, que yo no lo hallo,
para este mi mal que no es escondido,
que muestro, que encubro, que sufro, que callo,
por donde de vida ya soy despedido.
(Alonso o Alfonso de Cartagena 1384–1456 “El amor”)

                Novena o eneagésima de arte mayor: Cuarteto eslabonado con un quinteto y que cumple con las mismas variedades en rimas que la de arte menor, siendo la fórmula ABABCDCCD la más usada por poetas como Juan de Mena, Jorge Manrique y Antonio de Guevara.

BIOGRAFIA (fuente wikipedia)
Alfonso o Alonso de Santa María de Cartagena, más conocido como Alfonso de Cartagena (Burgos, 1384 - Villasandino, 1456),  fue el segundo hijo del rabino de Burgos y después famoso obispo judeoconverso de Cartagena y de la misma ciudad Pablo de Santa María, tenido de su mujer legítima, antes de que tomase religión. Alfonso estudió leyes en la Universidad de Salamanca y "fue gran letrado en derecho canónico e civil", según los Claros varones de Castilla (1486), así como un "gran filósofo natural". Comenzó su carrera como maestresala de la Catedral de Cartagena para, más tarde, en 1415, ser nombrado deán de Santiago y de Segovia, nuncio apostólico, canónigo de Burgos en 1421, actuando ese año como Embajador en Portugal para conseguir la paz entre los dos reinos.
Siendo deán de Santiago, fue uno de los nombrados por Juan II de Castilla para ir al Concilio de Basilea (1434) en sustitución del cardenal Alonso de Carrillo. Allí logró con un famoso discurso, que compuso en latín y en castellano (Propositio... super altercatione praeminentia, 1434), que los padres de aquel concilio reconocieran el derecho preferente del rey de Castilla sobre el de Inglaterra.
Justo entonces, a la muerte de su padre en 1435, fue su sucesor al obispo de Burgos, por el papa Eugenio IV.
Ya en 1422 había emprendido la traducción de algunas obras de Cicerón (De officiis, De senectute), encargadas por el secretario del rey Juan II de Trastámara (1405-1454), Juan Alfonso de Zamora, así como el De inventione, para uso del entonces príncipe Don Duarte de Portugal.
Las «traslaciones en vernácula lengua», tal y como las llamó, obedecen a una intención claramente humanística, la de aleccionar con la sabiduría de los clásicos a cortesanos y caballeros interesados por las letras aunque no muy doctos. Por ello, pero también por un especial interés, emprendió la traducción de los Tractados y las Tragedias de Séneca, pues de hecho se hallaba bastante inclinado al estoicismo que se avenía mejor con su formación moralizante y escolasticista, que le hizo sustentar el valor de las Sagradas Escrituras sobre las profanas, si bien no les discutió como otros su enorme valor pedagógico, en especial de historiadores como Tucídides o poetas épicos como Homero para la casta nobiliaria y gobernante.
En ese sentido disputó con el humanista Leonardo Bruni de Arezzo o Aretino (1370-1444) sobre una nueva traducción que hizo éste de la Ética de Aristóteles en defensa de la traducción medieval de Roberto Grosseteste (1168-1253), conflicto que se prolongó al defender Pier Cándido Decembrio (1399-1477) a Bruni, e intervenir el cardenal Pizolpasso (1370-1443). La disputa originó no menos de seis textos y diecinueve cartas cruzadas entre Cartagena y Decembrio. Cartagena escribió, por ejemplo, Declinationes o declamationes super translationem Ethicorum (h. 1432).
Durante algún tiempo vivió en Roma consagrado al estudio. En 1438 fue a Breslau para entrevistarse con el emperador Alberto II de Habsburgo, rey de Alemania y Rex Romanorum desde 1438, a la muerte del emperador del Sacro Romano Imperio Segismundo, hasta la suya propia en 1439, logrando la paz entre el rey de Polonia Vladislao III Jagellón y el emperador.
En 1441 fue junto al obispo de Segovia y también Cardenal, Juan de Cervantes, ante el supuesto rey de Navarra (Rey Consorte de Navarra realmente), recientemente enviudado de la Reina Titular de Navarra Blanca I, luego Juan II de Aragón con el fin de evitar la guerra.
Intervino también en los conflictos de Castilla con Aragón y Granada
El  humanista Enea Silvio Piccolomini, luego papa con el nombre de Pío II, le llamó Deliciae hispanorum decus praelatorum non minus eloquentia quam doctrina preclarus, inter omnes consilio et facundia praestans'. De vuelta a Burgos fundó una escuela pública "de toda doctrina" en la que estudiaron los más doctos latinistas de la España de los Reyes Católicos, como Rodrigo Sánchez de Arévalo, Alfonso de Palencia, Diego Rodríguez Almela y, tal vez, Fernán Díaz de Toledo.
Fue amigo del también escritor y humanista Fernán Pérez de Guzmán, sobrino de Pero López de Ayala y señor de Batres, quien incluyó un afectuoso esbozo biográfico suyo en sus Generaciones y semblanzas (1450); Cartagena le dedicó su Oracional (1454), un tratadito sobre el rezo.
Ayudó con una fuerte suma a edificar el convento de San Pablo de Burgos, donde estaban enterrados sus padres y muchos de sus familiares, y reedificó otras iglesias y monasterios de su obispado, entre ellos la Catedral de Burgos, cuya construcción permanecía paralizada desde hacía tiempo.
Compuso, además, algunos tratados de filosofía moral y teología. A los sesenta años se propuso ir en romería a Santiago de Compostela, lo que pudo concluir, si bien murió una vez vuelto a su diócesis.
Obras:
Además de sus traducciones de los doce libros de Séneca, por los que estaba particularmente interesado, y de las ya citadas obras de Cicerón, escribió las siguientes obras:
1) Rerum in Hispania gestarum Chronicon de hacia 1456, es una historia de España seguidora de Flavio Josefo, Floro y Jiménez de Rada titulada Anacephaleosis, que subraya el goticismo castellano; se difundió también en castellano en traducción atribuida a Pérez de Guzmán y Juan de Villafuerte, bajo el título de Genealogía de los Reyes de España (1463).
Esta traducción se compone de un prólogo de presentación y 94 capítulos, de los cuales 7 contienen un compendio de los orígenes de la monarquía en España desde Atalarico a los reyes astures y castellano-leoneses y el árbol genealógico de la misma, mostrando su entronque con las monarquías de Navarra, Aragón y Portugal.
2) Defensorium fidei, también llamado Defensorium unitatis christianae (1449-50), es un alegato en defensa de los judíos conversos;
3) la exposición del salmo Judica me, Deus;
4) un Oracional de Fernán Pérez (Burgos, 1487, compuesto hacia 1454),
5) un tratadito sobre el rezo redactado hacia 1454 y dirigido a su amigo y confidente Fernán Pérez de Guzmán en cincuenta y cinco capítulos y un ultílogo de virtudes y de la Misa;
6) un Doctrinal de Caballeros (Burgos, 1487), compuesto hacia 1444 y que consiste en una adaptación de la segunda Partida de Alfonso X el Sabio en cuatro libros de la fe, las leyes, la guerra, galardones y castigos, asonadas, desafíos y retos, torneos, vasallos, maleficios y privilegios;
7) Memoriales virtutum o Memorial de virtudes,
8) varias canciones, decires y composiciones amorosas que figuran dispersas en los cancioneros,
9) Prefación a San Juan Crisóstomo,
10) unas Allegationes... super conquista insularum Canariae (1437) que defienden los derechos castellanos a las Islas.
11) una Epistula... ad comitem de Haro (h. 1440) donde prescribe un programa de lecturas para educar a la nobleza, entre ellas textos morales de Catón y Contemptus mundanorum;
12) el Duodenarium (1442), donde contesta doce preguntas de Pérez de Guzmán;
13) un Tractatus questionis ortolanus (1443-47), a Rodrigo Sánchez de Arévalo, en que defiende la superioridad de la vista sobre el oído;
14) una respuesta a la Questión sobre la caballería (1444) del Marqués de Santillana
15) un Devocional que se ha perdido etc.
Alonso de Santamaría, también conocido como Alonso de Cartagena evolucionó de los estudios clásicos hacia una vertiente ética y, finalmente, ascética, pero algunos sostienen que en realidad se adaptó a cada receptor con un mensaje adecuado.

Cielo plomizo

 Cielo cubierto y plomizo, calor que el pecho devora, poniente que se incorpora con un húmedo hechizo. La piel, sin hallar permiso, guard...

– Contra hidalguía en verso -dijo el Diablillo- no hay olvido ni cancillería que baste, ni hay más que desear en el mundo que ser hidalgo en consonantes. (Luis Vélez de Guevara – 1641)

La Corona de Uganda

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